Al igual que ha cambiado nuestra forma de vivir, nuestra forma de comunicarnos e incluso nuestra forma de comprar, los productos se han tenido que ir adaptando a los nuevos tiempos para poder destacar sobre el resto y sobre todo, para conseguir captar nuestra atención. Yo personalmente, soy de las que compran algunos productos simplemente por el envoltorio y supongo que no soy la única. Tanto el aspecto interior de un producto como el exterior son muy importantes y no podemos olvidar que por muy bueno que sea un producto sino refleja visualmente todas esas características y no está presentado de una forma atractiva, no logrará destacar sobre los demás y por tanto no será elegido.
Tal como señala LluisMartinez- Ribes (Profesor de MArketing en ESADE) “Estamos en crisis, ¿pero
nadie va desnudo por la calle, no? Pues el packaging es el vestido de tu
producto y todo producto busca un cliente, y todos comemos con la vista”.
A continuación haré un breve
repaso por la historia para que podáis conocer la evolución que ha seguido el packaging, así como la aparición de los
distintos materiales que se utilizan actualmente:
En la segunda mitad del
siglo XX es cuando empieza a darse más importancia al diseño, presentación y
mensaje publicitario que acompaña al producto. El plástico, el papel o el cartón
son algunos de los materiales más empleados en esta época debido a su bajo
coste en producción.
En los años 50 se siguen utilizando los
mismos envases pero con la aparición de nuevos productos como las maquinas de
escribir o las cámaras de fotografías se empiezan a diseñar nuevos tipos de
packaging mucho más atractivos.
En los años 60 aparece el Tetra Brick (envase
multicapa formado por una lamina de cartón, otra de aluminio y otra de plástico),
un envase ideal para conseguir una perfecta conservación del producto ya que se
puede abrir y cerrar de nuevo fácilmente.
En los años 70 se siguen utilizando los
envases anteriores pero es a partir de esta década cuando empiezan a aparecer los primeros negocios comerciales relacionados con el diseño y la venta de
packaging de productos.
Los años 80 fueron invadidos por la electrónica,
lo que requería nuevos tipos de envases. Es entonces cuando se extiende el uso
del plástico de burbujas y el porexpan (poliestireno expandido) ya que se considera
lo más adecuado para productos relacionados con la electrónica.
En los 90 se dispara el consumo, por lo
que aparecen nuevas marcas comerciales e
infinidad de envases de productos y esto
genera una excesiva competencia. Es en este momento cuando empiezan a surgir
profesiones relacionadas con el packaging como el marketing, diseño
grafico...etc. A finales de los 90 también se empiezan a usar nuevos materiales
como el caucho y el latex y derivados de estos.
A continuación presento
algunos ejemplos para que podáis ver cómo ha cambiado el packaging de
productos que consumimos a diario:



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